Jeroglífico Nº 1.358

No tengo cerveza para deletrear el abecedario griego.

No tengo cerveza para hacer el amor en la bañera, ayer soñé haciéndote el amor en la bañera.

La trementina, ¿qué es la trementina sin el alcohol de la buena misa de los sábados por la noche? Oscuridad en los cajeros, vagabundos durmiendo la sopa, el festival de máscaras en sus cabezas machacadas por gigantescas pollas que desfilan por las avenidas perdidas de…

Tu precioso rimel en tus ojos, melocotones, me alimentaría de tus melones,

Durante todo el año, no tengo cerveza para escribirte la carta más bonita,

La poesía más hermosa, sólo se me ocurren las mayores estupideces.

Eres tan guapa como el sabor de las natillas
A mi no me gustan las natillas, pero me gustas tú,
Cómo una luz, de azúcar, de almíbar comprimido,
En un plato PRE-cocinado en un horno refrito.


He visto unas zapatillas deportivas colgadas en un cable, uno de esos cables que sostiene en mitad de la calle, de punta a punta, las luces de Navidad todavía. Unas zapatillas. Ahí. Colgadas. En mitad de la nada, el vacío sideral, colgadas cómo un Jesucristo comunicándose a través de la televisión.

Ya verás cuándo se descuelguen y caigan sobre el capó de un coche.

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